jueves, 14 de agosto de 2008

El cambio organizacional y las Pymes



por: Elaborado por Sergio Arias Larenas y dirigido por Dr. Carlos Miguel Barber Kuri.
Fuente: Emprendedores


Estrategias para que la Implementación del Cambio, resulte exitosa en las PYMES.

Todos los participantes de la nueva economía global que se ha gestado en las últimas décadas enfrentan antes que cualquier otra constante, un incesante cambio en todos los contextos y a todos los niveles. Las empresas y particularmente las PYMEs, sufren cotidianamente la influencia del cambio en cada espacio de sus negocios. Sin embargo, pocas son las organizaciones que claramente definen las estrategias y tácticas que consistentemente muestran el camino del cambio lográndolo, así como también adaptándose a las diferentes condiciones que se les presentan. El tema del cambio es más importante de lo que comúnmente se piensa. Como ejemplo de esto basta considerar que en 1994, con el proceso de reingeniería que se generó en numerosas empresas, se gastaron cerca de 32 mil millones de dólares solo en Estados Unidos, de los cuales, hay estimaciones respecto a los resultados obtenidos que calculan que alrededor de 20 mil millones fueron gastados inútilmente. Este resultado es evidencia inequívoca de que son pocas las organizaciones que implementan exitosamente procesos de cambio. La sola idea del cambio desencadena muchos temores en la gente como parte de las organizaciones, pues se ve amenazado su status quo, es algo desconocido, se ve en riesgo su libertad porque interpreta que cualquier cambio traerá forzosamente mayores exigencias. Por otro lado también las personas pueden ver amenazada su autoridad y sus condiciones de trabajo, lo que trae como consecuencia que se geste un ambiente generalizado de mucha incertidumbre respecto a la situación económica y laboral una vez que termine dicho proceso. A lo anterior hay que sumar que muchas veces el cuerpo directivo de las empresas inicia el proceso del cambio en medio de condiciones de cierta estabilidad, e inclusive en un ambiente de buenos resultados. Durante estas condiciones resulta muy complicada la implementación de cambios importantes en las organizaciones, ya que aunque los líderes estratégicos visualicen en el futuro oportunidades y necesidades de cambiar ciertos esquemas para reorientar esfuerzos, los empleados operativos y los primeros niveles gerenciales solo pueden ver que los resultados en sus respectivas áreas son por decir los menos satisfactorios, siendo que la empresa se desarrolla adecuadamente. Esta es una situación particularmente difícil, puesto que uno de los motivadores más importantes del cambio en los empleados, es la idea de que después del esfuerzo realizado, los resultados serán positivos.
Existen algunas ideas utilizadas por muchas HPOs para enfrentar el reto del cambio en medio de estas condiciones, sin embargo, ninguna de estas ideas por si misma logrará ningún objetivo y más aún el llevar individualmente cualquiera de ellas demasiado lejos, simplemente complicará todavía más el llegar al objetivo planteado. Por lo que se deben considerar todas las estrategias e implementarlas a su vez de manera integral.
1. Mantener los objetivos y los elementos vulnerables a la vista. Muchas empresas exitosas plantean objetivos corporativos dirigidos a vencer a su principal competidor del mercado. Las ideas relacionadas con este objetivo pueden inclusive llegar a ser hasta cierto punto agresivas, en el sentido de convertir al competidor en el enemigo a vencer. Al mismo tiempo es importante no perder de vista las propias vulnerabilidades conocidas. Estas estrategias unidas, generalmente logran disminuir el sentido de ‘complacencia’ de los empleados de la organización, motivándolos para dedicar mayor esfuerzo en vencer ‘al enemigo’.
2. Comparar y buscar las mejores prácticas. El comparar continuamente las cadenas productivas y de valor propias con aquellas de la competencia, es siempre una práctica muy útil para las empresas que buscan ser líderes en el mercado. El detectar deficiencias y la habilidad de mejorarlas es un elemento en común entre las organizaciones de alto desempeño.
3. Obtener información de todas las fuentes posibles. Es de gran importancia definir reglas que permitan a los empleados y ejecutivos de las organizaciones expresar abiertamente su opinión, cualquiera que ésta sea. El cuerpo directivo de muchas empresas exitosas, valora enormemente la retroalimentación de los empleados de todos los niveles. También resulta sumamente útil la retroalimentación de los socios del negocio, proveedores y especialmente los clientes. En este sentido, las HDOs tienen mecanismos para escuchar a sus clientes continuamente. La idea es proporcionarles los mecanismos que le permitan fácilmente emitir su opinión, especialmente cuando su opinión es negativa. El seguir estos simples lineamientos solo puede ser posible, si el cuerpo directivo cuenta con personas con habilidad, fortaleza de carácter y confianza suficientes para manejar adecuadamente la información obtenida y utilizarla ingeniosamente para construir un ambiente laboral que motive el alto desempeño organizacional.

No hay comentarios: